Los ingresos propios de la provincia de Buenos Aires alcanzaron $43.599 millones en septiembre, con una suba nominal de 23,6% en relación con el año pasado, informó hoy la Agencia de Recaudación bonaerense (ARBA).

Cristian Girard, titular del organismo, precisó que si bien ese crecimiento todavía está por debajo del nivel de inflación, "la recaudación continúa en un paulatino camino de recuperación”, lo que “muestra que los meses más críticos ya pasaron".

Además, sostuvo que en el último trimestre del año "tenemos que ver cómo sigue la evolución de la cobrabilidad de los impuestos patrimoniales, dado que por la pandemia habíamos modificado los vencimientos originales".

"Más allá de las particularidades de cada actividad, y las variaciones en el nivel de ventas de los diferentes sectores, existe una reactivación incipiente de la economía que esperamos se consolide", subrayó Girard.

Con una suba atenuada por el impacto de la pandemia, la reducción de alícuotas y otros beneficios para asistir a pymes, comercios y otros contribuyentes, Ingresos Brutos sumó $29.652 millones en septiembre, con un incremento nominal de 20% sobre 2019.

La suba se explica, según ARBA, principalmente por el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, cuya recaudación experimentó un crecimiento de 20,0%, y por los Impuestos Inmobiliario y a los Automotores, que registraron incrementos de 47,9% y de 42,1%, respectivamente.

El impuesto de Sellos también acompañó esta dinámica, con una suba de lo recaudado del orden del 28,0% en septiembre (medido interanualmente), mientras que se verificó un nuevo descenso de la recaudación vía Planes de Regularización (-39,0%).

Por Sellos ingresaron el último mes $3.557 millones, que representan una suba nominal de 28% interanual. Esa evolución refleja la recuperación del mercado de automotores y la mayor utilización de la tarjeta de crédito como instrumento de pago.