El partido de San Miguel en el norte del conurbano bonaerense se encuentra conmovido por la trágica muerte de Lucía Costa el pasado fin de semana, cuando un centro de mesa del lugar en donde se encontraba junto a un grupo de amigos explotó y provocó quemaduras en el 74% de su cuerpo. 

En consecuencia, tanto familiares como amigos de Costa convocaron a una marcha para pedir justicia este miércoles a las 16hs en la plaza San Miguel. "La dejaron morir", aseguraron los organizadores tras la muerte de la joven de 19 años en el bar Zar, de la misma ciudad de Provincia.

"No había ni matafuegos", denunciaron allegados a las víctimas del accidente que dejó ocho heridos de entre 16 y 19 años. Luego de ser estabilizada en un sanatorio local, la joven fue trasladada al Hospital del Quemado de la ciudad de Buenos Aires, donde murió horas después tras sufrir dos paros cardiorrespiratorios.

"Falleció ya que una mesera del bar Zar quiso apagar el centro de mesa con alcohol y cuando se dio cuenta del error arrojó involuntariamente este fuego sobre Lucía y los chicos que compartían la mesa", detalla la convocatoria por justicia a la marcha a plaza San Miguel. 

"A ella la dejaron tirada y empezaron a sacar la gente del lugar, esto hizo que Lucía estuviera más de 20 minutos tirada hasta que llegaron los bomberos, por eso se quemó el 40% del cuerpo, afectando las vías respiratorias", agrega. 

"A Lucy la dejaron morir, con ella hicieron abandono de persona, los mismos amigos de la mesa confirman que intentaron apagarle el fuego con camperas", apunta la convocatoria en pedido de justicia.

Lucía sufrió las graves quemaduras que derivaron en su muerte al ser salpicada por alcohol encendido durante la recarga imprudente de un pequeño hornito que también provocó heridas de diferente consideración a ocho de sus amigos, de entre 16 y 19 años.

Por su parte, en declaracion a C5N el tío de Lucía, Maximiliano, explicó que era la primera salida de su sobrina con sus pares en tiempos de pandemia, y el lugar elegido resultó este bar de provincia, donde concurrió con “sus amigos de un grupo religioso de la catedral de San Miguel”.

“Estaban sentados en una mesa que tenía un centro de mesa con llamas y cuando una de las meseras se acerca con un bidón de cinco litros de alcohol para recargar esta especie de antorcha, estalla el bidón y este combustible en llamas empapa a los que estaban alrededor, en especial a Lucía que recibió lo peor de todo esto”, contó.

Se desató entonces “una situación de pánico”, con “gente que corría en llamas” y “sin nadie para controlar la situación”.

“A Lucía la logran apagar con ropa, pero ella quedó acostada boca abajo en muy mal estado, con toda la cara y el torso quemado y todas las vías respiratorias comprometidas, que fue lo que la llevó a la muerte”.