El candidato a gobernador por el Frente de Todos, Axel Kicillof, salió a responder a las graves acusaciones en su contra lanzadas por el gobierno y su espacio político. “En estos días me acusaron de los más graves delitos. No nos vamos a sumar a la campaña sucia”, escribió en su cuenta de Twitter. Pero además, aseguró ser víctima de una campaña sucia orquesatada por el asesor presidencial, Jaime Durán Barba.

Es que, el candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio, Miguel Ángel Pichetto fue más allá de lo que acostumbra a declarar, y sugirió que Kicillof podría “alentar el saqueo, el robo a bancos y a matar gente”. Lo dijo en referencia a las anteriores declaraciones de Kicillof, que había dicho que una persona acorralada por la pobreza puede llegar a caer en el narcotráfico.

“Da gracia que digan que yo voy a llamar a matar", indicó el ex ministro de Economía, y siguió "Creo que Durán Barba dio la orden de golpearme a mí. No quieren hablar del hambre, ni de las crisis educativas, ni de salud, por eso hablan estas cosas".

Pero además, a las graves acusaciones de Pichetto se sumaron las de la ministra Patricia Bullrich, quien aseguró que el aspirante a la gobernación quiere convertir a la provincia de Buenos Aires en una zona liberada para el narcotráfico.

En sus redes sociales, Kicillof no quiso responder con el mismo tenor, aseguró que no se sumará a la “campaña sucia”, y dijo que “lo más importante es llenar las urnas de votos el 27 de octubre, pacíficamente, democráticamente, hablando con todos, escuchando a todos”, y finalizó: “Nuestra manera de gobernar será del lado de las y los bonaerenses, con mucho trabajo”.