Este martes el Ministerio de Relaciones Exteriores que conduce el ministro Felipe Solá declaró en contra del Grupo de Lima y no acompañó un texto que respalda al "presidente interino" Juan Guaidó y deja abierta la posibilidad a una “intervención extrarregional” en Venezuela.

Esta flamante decisión contrasta con el aval ante la ONU por parte del gobierno al informe de la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, que denunció violaciones a los derechos humanos por parte de la gestión de Nicolás Maduro, y generó algunos cuestionamientos dentro del Frente de Todos.

En concreto, el gobierno de Alberto Fernández declaró en contra de la reunión ministerial del Grupo Lima que lanzó críticas al gobierno de Maduro y respaldó al "presidente interino", Juan Guaidó.

"En primer término la referida declaración expresa su apoyo a un supuesto mandatario al que la Argentina no reconoce y quien nunca tuvo el ejercicio efectivo del gobierno de la República Bolivariana de Venezuela", indicó Cancillería en referencia a Guaidó. 

A la vez, expresó que "la Argentina no comparte las referencias sobre el supuesto vínculo de la crisis en Venezuela con la seguridad y estabilidad de la región y su impacto global". 

En ese sentido, la Argentina sostuvo que "Preocupa el llamado del Grupo de Lima a una convergencia con actores internacionales para una respuesta común hacia la ´restauración de la democracia y el Estado de Derecho". 

"Este llamado a una intervención extrarregional, que surge de modo casi abierto del comunicado del día de hoy, no se corresponde con la gravedad de los problemas ni con el tipo de desafíos que enfrenta Venezuela. Mucho menos puede admitirse una vía de acción que pueda generar un precedente de consecuencias impredecibles para América Latina y el Caribe", subrayó el gobierno argentino.